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Hot Jazz Picnic

La gente del Mélodie Lounge de Medellín siempre ha mostrado un claro interés en la industria musical. Desde su bar en Medellín lanzaron hace años su programa radial cámara mélodie en el que transmiten, de lunes a viernes, una delicada selección musical programada por ellos mismos y los djs de sus locales. En el 2004 y 2005 produjeron lounge.co, el primer compilado por convocatoria de música electrónica nacional y para el primer aniversario de Herbario -su restaurante- editaron el disco de la banda de jazz paisa Green monkey.

Paralelamente a este esfuerzo de difusión se idearon los picnics en el jardín botánico, eventos masivos que rompieron el esquema de lo que se hacía en conciertos en la ciudad. Los protagonistas de las tres primeras ediciones fueron Bajo Fondo Tango Club, Bossacucanova y Gondwana. El turno de este año fue para la mítica banda de nujazz, Squirrel Nut Zippers.

Durante la década del 90, hubo en Estados Unidos una retoma de la música swing. Entre bandas muy importantes como Big Bad Voodoo Daddy, Brian Setzer Orchestra, Royal Crown Revue y Cherry Poppin’ Daddies, los Zippers se destacaron al ganar un disco de platino con Hot, su segundo disco, así como con el siguiente, Perennial Favorites. Su popularidad los llevó por muchos sets de televisión nacional en Estados Unidos y llegaron al punto de ser personajes en un capítulo de Los Simpsons. Lo que los hace especiales en su género, es un cierto picante que surge de fusionar sutilmente sus raíces jazzeras con todo tipo de géneros, desde el punk hasta lo latino. Eso sin hablar de la voz de Katharine, que es lo más parecido a un suave pero largo abrazo (y me perdonan la cursilería).

La puesta en escena llama la atención, no por la decoración del escenario -casi nula-, sino por los particulares atuendos de cada miembro de la banda, así como los sombreros de Jimbo y Katharine, elegantemente decorados con plumas y flores. Las coreografías también dan divertidas sorpresas durante el show.

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Su repertorio en vivo incluyó varios de sus ya conocidos éxitos.
Put a lid on it:

Hell y Ghost of Stephen Foster:

Para cualquier banda es muy motivante tocar en un escenario así, en el que todos los asistentes están en una onda mucho más distensionada y desprevenida. Chicas lindas, todos los grupos de amigos sentados en “la manga” con su mantelito tomando vino, un clima ni frío ni caliente y un buen par de teloneros (Los Plankton y The Big Bones), que fueron recibidos con respeto y despedidos con aplausos. Todo estaba dado para una tarde increible.

Hot Jazz Picnic

Cuando los Zippers se montaron al escenario, a eso de las 7, el Jardín Botánico estaba a 3/4 partes de su capacidad, lo cual daba el espacio perfecto para compartir, sin el apretuje de un concierto corriente. A eso hay que sumarle que el lugar del escenario es como una sala de cine natural, con árboles y una ligera pendiente que permite a las personas de la parte de atrás ver igual o mejor que los de adelante.

Aplausos a los organizadores por la logística, el precio de las entradas, la calidad de la comida, la locación, el line up, el sonido y sobre todo por proponer alternativas y demostrar que este modelo de evento también puede funcionar en Colombia.

Fotos: © Juan Felipe Rubio


por:
Dic 23, 2009

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