
Hay algo de encantador en estos grupos con un disco o medio disco en su haber. No voy a tratar de defender nada, quiero dejar claro que no me importa si no hay trayectoria o si no hay futuro. Me importa cinco centavos si este disco es el último que escuche de ellos y me conformo simplemente con lo que produce escuchar esta manotada (y algo más) de canciones.
Hecha esta declaración inicial, debo entrar a hablar de Fitz and the Tantrums. Un grupo de gente elegantísima que hace música como la de Motown, con cantante negra a bordo. Organo, saxofón y voces como las de Hall and Oates construyen una experiencia que ciertamente no pertenece a estos dias y se agradece. Fitz con su disco Songs for a break-up resuta refrescante y hasta divertido en medio de un panorama principalmente dominado por el folk, el pop y todo lo demás a lo que ya estamos acostumbrados.
Si se le antoja darse una vuelta por los años 60, sumergirse de cabeza en todo ese soul y aguantar la respiración por cerca de una hora, busque el disco. Escúchelo de principio a fin y siéntase como haciendo parte del público sonriente del Ed Sullivan’s Show.
Fitz and the Tantrums – Breakin’ the chains of love
Fitz and the Tantrums – Winds of Change









