
Pasé muchos años lejos de España. Esto entiéndase en el sentido geográfico, pero sobretodo en el sentido musical. Creía que nada bueno venía de allá y esa era mi idea de la música española. Durante mucho tiempo descarté lotes y lotes de música hasta que vino internet, me abrió la cabeza y me borró el prejuicio idiota. Me lo borró y me insertó en la vida tanta música y tan buena. Encontrarme ahora al azar con Russian Red, Marlango o Coque Malla me hace pensar todo lo que me perdí en medio de mi sordera selectiva.
A esa lista (que tiene otros de los que se hablará otro día) le agregué este mes a Xoel López y su “proyecto musical” llamado Deluxe. Xoel, con más de cuatro discos encima, contrato con disquera grande y fanáticos que llenan sus conciertos por toda España, se vino de viaje a Suramérica a principio de año. Agarró su guitarra (figura hippie esta), unas camisas de cuadros y armó una gira a punta de gente que le escribía a decirle humildemente “necesito que venga y toque en mi país. Si quiere se queda en la casa de mi primo”. Así llegó a Bogotá y tocó todos los días de un fin de semana largo.
Entonces lo vi en vivo y pensé que lo que el tipo hacía era folk. Lo junté en el mismo costal con Damien Rice, José González o qué se yo. Me habré dejado engañar por la guitarra en las manos, la armónica al cuello y la pandereta en el pie derecho. Esa noche me impresionó especialmente su voz nítida y clara, con la que tenía que salir a dar todo y un poquito más en medio de lo básico de la instrumentación improvisada.
Al otro día, aún con pedazos de canciones revueltos en la cabeza, hago una búsqueda y una hora después tengo la discografía de Deluxe en mi disco duro. Y a escuchar. Pero folk por ningún lado. Me sonó en cambio un poco a Calamaro, al rock de los 90 y un poco al brit pop ¡Y no tengo ningún problema con eso! Si bien la voz parece más plana en las grabaciones que en vivo, los instrumentos le dan la fuerza y el brillo necesario.
Conclusión ninguna como casi siempre que escribo en este blog. La idea es tratar de contagiar (a punta de videos de pésima resolución o lo que sea necesario) un poco de esa emoción y esa cosa indefinible que nos enamora. De Xoel, para el caso que nos interesa, me enamoró la música, las letras, la emotividad de cada nota, el humor, la humildad y las camisas de cuadros. Ya veremos si algo de eso le llega a usted al otro lado.

















yo lo vi en la candelaria. la verdad me pareció un tipo incrible. donde puedo conseguir los discos?
— June 5, 2009 a las 9:21 am
en españa hay grandes artistas y de todo tipo. has escuchado a vetusta morla?
— June 5, 2009 a las 9:52 am
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