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Natalia Lafourcade vuelve y juega

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Ya que estamos en lo de repetir gente, aprovecho para hablar de la subvalorada Natalia Lafourcade. Que sea esta una oportunidad para reivindicarla de alguna manera y lavar la imagen que todo el mundo conoció de ella, esa que se parecía a ratos una versión latinizada de Avril Lavigne. Por esos días, Natalia tocaba con su banda (La Forquetina) pero nunca estuvo muy claro de dónde provenía el talento. Quedaba entonces en el aire la posibilidad de que fuera apenas un producto del mercadeo, una niña medio bonita pero prefabricada y sin la menor idea de cómo escribir música o cómo hacer sonar un instrumento.

Entonces vino la separación de la banda y Natalia decidió exiliarse en Canadá. Se perdió por algo más de un año y al volver escribió, arregló y grabó Las cuatro estaciones del amor, un disco instrumental de cuatro temas que compuso para tocarlo ella solita con una orquesta sinfónica. Para esa época ya había varias canciones completamente suyas dando vueltas por YouTube, con lo cual se anticipaba que un disco completo, con “canciones cantadas”, estaba en camino.

Y entonces el mes pasado llegó. Luego de casi un año de tortura leyendo el blog que nuestra artista escribe pésimamente en MySpace, tuve la alegría de enterarme de que Hu hu hu había arribado finalmente a nuestro universo musical. Al escuchar, lo primero que queda claro es que Natalia se divierte. Deja caer acordes por igual en pianos de verdad y de juguete. Canta melodías medio tontas en español y en inglés. Mete pitos y flautas donde quiere para conformar un trabajo que parecería estar cargado de ingenuidad pero al final es más ingenuo el que se queda ahí y se cree eso.

La Lafourcade sonríe con dulzura y por detrás orquesta un disco lleno de genialidad, cargado de felicidad y de energía. Se rodea de amigos y lo hace bien. Ahí está Juan Son (ex Porter), que es un tipo que para bien o para mal, hace que lo corriente suene diferente. Detrás del vidrio, produciendo, hay un señor que se llama Emmanuel del Real y que la mayoría del tiempo hace parte importante de los Café Tacvba. También está invitada Julieta Venegas. Natalia la deja cantar y le da una clase de cómo hacer buena música.

Si al escuchar la música siente que su memoria se devuelve a la época en que su mamá le ponía los Canticuentos, no estoy yo para juzgarlo. Yo prefiero no intentar hacer comparaciones y mejor concluyo felizmente que esto no me suena a nada conocido. Ahí está el fuerte de un disco que parece ligero pero no lo es. Es un trabajo hecho a punta ser diferente, tomar riesgos y detenerse en los detalles. Hu hu hu pasa por canciones perfectamente saturadas de arreglos y convierte a una banda normal en una pequeña big-band. Da brincos por el aire al ritmo del piano para aterrizar luego en momentos más acústicos. Es ahí cuando se toma su tiempo. Se sienta un rato, camina despacio y toma aire para finalmente sí, lleno de energía salir volando.

Natalia Lafourcade – Azul (en vivo)


Natalia Lafourcade – Hora de compartir


Natalia Lafourcade – Look outside (ft. Juan Son)



por:
Jun 22, 2009

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