Textos

Hora Local

horalocalportadacopia

La historia del rock nacional, hecha con las uñas, parece dejar ver sólo algunas de las caras que perduraron en la radio a la vez que nos oculta otras que quedan a la vista únicamente de quienes se esfuerzan en escarbar. Los resultados de esta búsqueda quizás son pocos pero valiosos, entre ellos se cuenta Hora Local la banda bogotana enraizada en el muy popero año 87 que nos recuerda, con guitarras un poco desafinadas, que también existieron y que muchos de los ladrillos que construyen hoy el rock colombiano, los pusieron ellos.

La carne de esa propuesta, se nota hoy, fue siempre carne de primera. Ahí estaban, espero no se me escape ninguno, Gonzalo de Sagarmínaga, Luis Uriza, Ricardo Jaramillo (entre otras, codirector de la díscola Orquesta Filarmónica de Bogotá), Andrés Rojas, Karl Troller, Pedro Roda, Nicolás Uribe y claro Eduardo Arias antes de que Soho lo pusiera a blanquearse los dientes.

Ya va a ser un año desde que sacaron la compilación de sus ‘greatest hits’ y me tomó casi el mismo tiempo escribir sobre ese trabajo, porque Hora Local es como el agua del Distrito por estos días: hay que dejarla ‘asentarse’ para tomar la parte buena. Una vez consumido ese líquido potable lo primero que se me viene a la cabeza es que Hora Local, antes que nada, suena a Bogotá, a la Bogotá de verdad en la que se coge bus todos los días, se baja a Patio Bonito a hacer mercado y en la que se-quiere-se-odia a Chapinero.

La banda suena a lo que nadie quiere escuchar, al circo que es este país y esta ciudad. Es tal cual lo que dijo en su momento Carlos Solano “como si The Clash hubiese nacido detrás de la Iglesia de Lourdes”. Seguramente otros ya hicieron lo mismo y de pronto hasta salieron mejor librados, pero uno quiere a Hora Local porque sabe que ellos se atrevieron a hacerlo primero. Por eso y porque no les da pena meterse con Uribe.

Como valor agregado, Soluciones para todo menos para los problemas, la recopilación del año pasado, tiene un segundo disco que a manera de homenaje hacen De Lux Club, la Orquesta Sinfónica de Chapinero, Pornomotora, Telebolitos, el odiado Odio a Botero y otros tantos. Sin embargo, los highlights de ese segundo cd se lo llevan Las malas amistadas, Aterciopelados y Carlos Vives que con el cover de Londres despistó a varios y nos recordó a otros cómo era que se hacían las cosas en los tiempos de La Tele.


por:
Mar 11, 2008

Comentarios